En un artículo anterior te explicamos que no hay pan BUENO sin masa madre pero te preguntarás, ¿y eso dónde lo compro?

No te mates que no la vas a encontrar en ninguna tienda sino que vas a hacerla tú y verás la magia que tiene crear VIDA.

La masa madre no es otra cosa que pan fermentado con la levadura natural, las bacterias del ácido láctico y, ocasionalmente, las bacterias del ácido acético presentes en su entorno.

La fórmula es sencilla:

Masa madre = agua + harina integral + buena temperatura +tiempo + amor

Fácil, pero necesitas seguir unos pasos que te vamos a contar en lenguaje Bonmamá para que no te rompas la cabeza.

Ingredientes para hacer masa madre

HARINA integral: La base está en elegir una harina integral de centeno o trigo de mejor calidad.

AGUA: Dependiendo de la zona donde vivas el agua del grifo tendrá mayor o menor cantidad de cloro y en principio eso puede perjudicar el proceso. Puedes dejarla reposar al menos 24h o también puedes comprar agua mineral. Tendrás que ir probando.

EL TARRO: Te recomendamos un recipiente de cristal alto y de boca ancha pero lo más importante es que esté lavado a conciencia antes de iniciar el proceso.

El TIEMPO: Cubre tu recipiente con un paño y déjalo reposar como mínimo 24 horas en un lugar cálido pero que no esté expuesto al sol.

LA TEMPERATURA: Trata de mantenerlo entre los 22 y los 27ªC y observar que la velocidad de fermentación variará en invierno y en verano siendo más rápida en meses cálidos.

Mitad y mitad

Decide qué medida vas a emplear, puede servirte un vaso o cucharadas pero no cambies de medidor porque la proporcionalidad debe ser exacta.

Echa al tarro la misma cantidad de harina como de agua, remueve con AMOR hasta obtener una mezcla similar a una papilla y déjalo reposar a la temperatura que te hemos indicado.

¡Empieza la magia!

En solo 24 horas comprobarás que tu masa ya tiene signos de vida y seguramente observarás que se han formado pequeñas burbujitas y ha variado su color.

De esa masa tienes que retirar la mitad y añadir la misma cantidad de harina y agua remover con mimo y dejar reposar en el mismo lugar.

Tu masa madre ya comienza a dar sus primeros pasos

En los próximos días las burbujas se apreciarán a simple vista y al destapar el tarro notarás un olor agridulce y un tono amarronado característico que es el mejor indicativo de que todo va bien. Ten paciencia si no se aprecian esas burbujas. Hay muchos factores para que el cultivo de las levaduras sea más lento. Sigue añadiendo harina y agua.

Lo que está ocurriendo es que las levaduras fermentan la harina creando nutrientes de fácil asimilación al encontrarse en un estado de predigestión.

A partir de ahí puedes ir retirando la mitad y volviendo a alimentar la masa con los llamados «refrescos».

Al cabo de unos 5 días tendrás una masa madre activa y preparada para su utilización.

Esta alimentación la debes hacer cada día siempre que tu recipiente esté a temperatura ambiente pero si lo guardas en la nevera puede sobrevivir mucho más tiempo con refrescos periódicos.

Recuerda atemperar la masa antes de comenzar cualquier procesado de pan y ajustar la cantidad para la receta que vayas a hacer.

Si haces las cosas bien tendrás masa madre durante años porque mientras la sigas alimentando seguirá VIVA.

De hecho, se tiene registro de una porción de más de 100 años en la única biblioteca de masa madre del mundo que está en St. Vith de Bélgica y se dice que los egipcios en el 4000 aC probablemente fueron los primeros en usarla.

Pan con Harina de Malta Activada Bon App Eat

Masa madre natural

En definitiva, ya has visto que no necesitas tener un laboratorio para obtener tu masa madre natural con unos ingredientes que controlas al cien por cien y logrando una armonía de bacterias y levaduras a partir de algo tan primigenio como el agua y la harina integral.

Solo tienes que dedicar un minuto al día para alimentarla y tendrás una masa madre perfecta que difícilmente puede igualar a cualquier producto industrial que aseguran elaborarse a partir de ella pero ¡no es cierto!

Te recordamos que la mayoría de panes apenas llevan un 1% de masa madre.
¡Compruébalo!

Seguro que #TeAPPtece hacer tu propia masa madre